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viernes, 21 de junio de 2013

Ignorancia o Ingenuidad o Masoquismo


El General Juan Andreu Almazán contaba con la simpatía mayoritaria del pueblo mexicano era germanófilo, se decía que tenía apoyo alemán (a través de Georg Nicolaus y de Frederich Kart Von Schelebrugge). Pretendió comprar fusiles, carabinas, ametralladoras y municiones, y  granadas de mano en E. U., a través del Mayor John Kelly. para combatir al gobierno del General Manuel Avila Camacho (a quien el  pueblo lo llamaba: el General de la espada virgen, porque, se aseguraba que nunca participó en guerra alguna. Nunca combatió) quien era partidario de EE. UU.

Fue una época de un gran tablero y juego de espías, aventuras y altas finanzas; había en uno y otro bando, espías alemanes, españoles, estadounidenses, ingleses, italianos, japoneses, rusos y de otras nacionalidades (en menor escala), además de operar libremente en el País el FBI, con la anuencia del Presidente General Lázaro Cárdenas del Río, quien autorizó una oficina permanente en suelo patrio durante su mandato. La oficina permanece hasta la fecha (2013). Los alemanes pretendían distraer al gobierno anglosajonamericano a fin de que no entrara a la contienda europea. 

El gobierno de E. U., como siempre, apoyó a los dos bandos, para ver de cual sacaba mayor provecho, fingió apoyo incondicional a ambos (por separado). Cuando el Gobierno de Manuel Avila Camacho le ofreció las mejores y mayores ventajas, el gobierno norteamericano recibió dinero de parte del General Juan Andreu Almazán como anticipo de las armas que le vendería (inclusive vino Elliot Roosevelt hijo de Franklin D. personalmente a pedirle al General Almazán que su rebelión la hiciera después de las elecciones gringas y una vez reelegido su sr. padre, lo apoyaría para derrocar al Presidente electo Manuel Avila Camacho) pero…………….. no sucedió así, a final de cuentas – los gringos - se quedaron con el dinero y las armas, las cuales no entregó. Además saboteó y boicoteó la rebelión almazanista. 

Los arreglos del Presidente de México mas que conocerse, el pueblo mexicano lo vivió y padeció al término de la 2ª gran guerra. La factura fue cobrada a través del siguiente Presidente mexicano quien – por lógica – recibió una economía a la quiebra. 

A México le cobraron (Nos cobraron) por todo el apoyo  que les dimos, (¡!) exigieron a través del Departamento del Tesoro gringo el pago inmediato de la deuda mexicana acumulada. El requerimiento consistía en: 

Indemnización de las instalaciones, maquinaria y equipo petrolero expropiados en 1938. (ésta deuda terminó de pagarse en 1968, a través del Presidente C. Gustavo Díaz Ordaz). 
La deuda que se renegoció en 1942, 
La deuda ferroviaria 
Las regalías por las tecnologías que nos habían permitido emplear para surtirles (a E. U.) textiles, artículos de cuero, aceites minerales de lubricación, plomo, zinc, azufre, etc.
El pago del armamento que vendieron para “modernizar” al Ejército Mexicano. 

En el mes de Marzo de 1947, hubo crisis económica, a causa del desempleo ya disparado debido al regreso de un millón de braceros y a la prohibición norteamericana hacia las importaciones mexicanas. Sin respetar los tratados comerciales; en forma sorpresiva los E. U. A., dejaron de comprar granos, hortalizas, algodón, carnes, ganado en pie, minerales, fornituras, sal pescado, calzado, etc, en cuestión de días la República Mexicana dejó de ser el principal socio comercial. 

Lo anterior coincidió con la visita – a México - en el mes de Marzo de 1947 de el Presidente estadounidense Harry S. Truman. Quedando así, finiquitada la política “del buen  vecino” y retomando EE. UU., la política del garrote que continúa hasta la fecha. 2013.

Solo los locos y los corruptos confian en las promesas de la cancilleria yanqui.

Bibliografía.
Periódicos norteamericanos de 1940 – 1941 y 1947 (Marzo)
La Postrevolución 1920 – 1970 Ing. Federico Juárez Andonaegui
Memorias del General Juan Andreu Almazán. Edit. E. Quintanar